Virus y fotógrafos

Share on facebook
Share on google
Share on twitter
Share on linkedin
Eric Bouvet

La pandemia ha traído muchas cosas: secuelas de las que aún no somos conscientes, imágenes que se repiten en todo el mundo, sensaciones… Anouk Burel ha realizado un reportaje sobre el Virus y la mirada de cinco fotógrafos. Nos hablan de sus experiencias: Eric Bouvet, Antoine d’Agata, Peter Turnley, Laurence Geai y Corentin Fohlen. Cada uno da su visión de estos días de incertidumbre, tenemos desde fotografías en los hospitales a la mirada poética de calles vacías o de figuras tomadas con una cámara de infrarrojos.

Eric Bouvet se ha decantado por tres vías completamente diferentes pero complementarias: Una es el retrato de la ciudad vacía, otra el retrato de sus vecinos de inmueble en el que nos explica que todos le abrieron la puerta menos dos: uno porque se había ido de París a pasar el confinamiento y otro porque fue ingresado y murió; y la parte que yo creo que quedará para la posteridad es el retrato del trabajo en los hospitales. Como las autoridades no estaban muy convencidas de dejar pasar a los fotógrafos a un hospital, Eric propuso un proyecto en el que pensaba que podía documentar pero no ser una molestia para los trabajadores y los enfermos: planteó fotografiar cada día un servicio diferente que se encargaba del virus y cada vez en un hospital diferente. Esto se lo aprobaron sin problema.

Antoine d’Agata volvía de México cuando el confinamiento le dejó recluido en París. La primera semana se paseó con su cámara de siempre, pero se dió cuenta de que no reflejaba bien esa sensación de paranoia que provocaba la Covid. Empezó a salir con una cámara de infrarrojos porque con eso consiguió que veamos el envaramiento de las personas cuando hacen cola en un supermercado, la distancia que se toma con el siguiente humano, la tensión con la que nos movíamos. Le permitieron estar durante una semana en dos hospitales haciendo fotografías, siempre con la cámara de infrarrojos. Durmió allí mismo y deambulaba por el servicio de Covid. Durante dos meses y medio fotografió sin parar. Tiene 6500 fotografías de hospitales y 6500 fotografías de calles.

Peter Turnley es un fotógrafo americano-francés. El es un nómada y no suele estar más de tres semanas en un mismo sitio. La pandemia le cogió en Nueva York. Decidió salir a hacer fotografías todos los días. Dice que veía, sobre todo los tres primeros meses, el pánico en las miradas. Comenta como a diferencia de las guerras donde sabes dónde se encuentra el frente aquí el enemigo estaba en todos los lados. Un día se acercó a un hospital en el Queens y en media hora fotografió más de treinta ambulancias que llegaban con pacientes graves. El charló con un conductor de ambulancias llamado Mike. Le contó lo mal equipados que estaban. Al mes le llamó Mike para decirle que había muerto una leyenda entre los ambulancieros y que querían que hiciese las fotos del funeral. Cuando volvió a Paris se dedicó a hacer fotografía de calle, donde la mirada y las mascarillas son lo más importante.

Laurence Geai además de fotografiar calles vacías, también fotografió el traslado de unos enfermos graves de Covid desde Paris a Burdeos. Para meter a los enfermos se tardó más de dos horas ya que todo el mundo estaba hiperconectado a respiradores, máquinas… Todo en silencio, con gestos medidos al milímetro, como una coreografía artística. Fotografió también las colas en los bancos de alimentos. Cuenta como primero se pasaba con la cámara al cuello para que le vieran y cuando se había vuelto invisible se dedicaba a hacer las fotos. Ahora lo que le interesa es el choque emocional que nos ha dejado la pandemia. Se arrepiente de no haber podido hacer depende de que fotografías en residencias de ancianos, de la soledad del final de una vida…

Corentin Fohlen fotografió Paris. El es un fotorreportero que ha viajado a Haiti, Sudan, Chad, Ucrania, Afganistán… ha fotografiado a los emigrantes clandestinos, campos de refugiados, etc. Fotografió a los que estaban obligados a ir a trabajar y a los sin techo, después de que se le pasase la impresión de ver las calles de París vacías. Nos cuenta la paradoja de que las únicas personas que no pudieron estar confinadas son las que siempre están confinadas en la calle. Ahora tiene ganas de volver a viajar, pero a la vez se da cuenta de que existen mil y una historias en su propia ciudad.

La fotografía que utilizo para ilustrar este artículo es de Eric Bouvet y forma parte de las fotografías del trabajo: Fight against Covid-19 in Paris hospital APHP. 6 days, 6 hospitals and 6 differents services.

Deja un comentario

Espero tu comentario

Acerca de mí

Porque nos nutrimos de muchas cosas como la literatura, las exposiciones, el cine, la música, los lugares, los olores, los sabores. Pequeños apuntes de mis “vivencias”.

Entradas recientes

Categorías

Elige un tema:

Te aviso cuando escriba algo nuevo

Tu email solo se utilizará para esta newsletter.